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29 de marzo de 2020

La identidad visual

A pesar de la complejidad que conlleva de primeras plantearnos nuestra imagen profesional, es muy necesaria para el reconocimiento de marca. ¿Qué quiere decir esto?


Si veis esta obra ¿verdad que reconocéis el estilo, los colores y los trazos con un gran artista del siglo XIX? Gracias a él, entre otros, se desarrolló un nuevo estilo conocido como postimpresionismo.

Aunque este ejemplo de un cuadro de Van Gogh os parezca desacertado, lo que intento deciros es que con la identidad visual se busca que el cliente reconozca un producto y lo asocie con nosotros.

En este instagram os explican los pasos más importantes: ACADEMIA CREACTIVA

Os pongo mi ejemplo:

Mi logotipo no fue algo que se me ocurriese fácilmente ni de la noche a la mañana. Antes de dar con el que más me gustó pasé por 3 diseños distintos que conformaron la publicidad de mi trabajo. Hasta que di con el que más representaba mi estilo favorito de tatuaje.


Mi paleta de colores fue un paso más sencillo. Mi profesión se ha definido desde los inicios por el color negro y es fácil de combinar. En mi caso, me decanté por grises, un burdeos y a veces contrasto con amarillo o agua marina. Y por supuesto el blanco. No creo que haya un número cerrado de tonos, usa los que quieras pero no demasiados.


Mis tipografías. Un tema complicado para empezar, porque vamos a usar las de otro autor, sean o no de libre acceso debemos adecuar una tipografía a nuestra marca. Yo he usado varias de estilo Carnaval años 20, pero actualmente utilizo esta:


El mayor inconveniente es que muchas de las plataformas que uséis, no os van a permitir ni instalar ni usar esa tipografía, como ocurre con Blogger, así que tendréis que hacer una selección de fuentes que la propia plataforma os de.

Yo recomiendo también crear una marca de agua para poder usar en nuestras fotos. Algo que puede evitarte el robo de tu obra y de nuevo el reconocimiento de la misma. No tiene porqué ser exactamente el logo, sino una parte de ello. Os muestro:

En mi marca de agua si os fijáis, elimino la nube de fondo, las lineas y el blanco se invierte. Incluso a veces quito el nombre y solo dejo el ojo, eso como más os identifique. También se suele bajar la opacidad de la misma.

Es importante que apliquéis esa estética a todas vuestras plataformas profesionales para crear una imagen uniforme y que un potencial cliente, ya sea por facebook, instagram o web os encuentre y tenga la certeza de que sois quien busca gracias a vuestra imagen visual.

A trabajar!

Adié!

30 de septiembre de 2019

Lo que me apetece tatuar y lo que diseño para tatuar

Cada día, nos pasamos horas en las redes viendo trabajos de otros compañeros que apreciamos, admiramos y envidiamos por su increíble técnica y calidad o por su gran imaginación a la hora de diseñar y encajar las piezas en el cuerpo del cliente.

A raíz de ello, nuestro espíritu curioso desea tatuar esos trabajos por el hecho de experimentar y ver cómo nos saldría a nosotros. El problema estriba en que ese tatuador se ha pasado horas diseñando y pensando ese trabajo para una persona en concreto que ha contratado sus servicios y no sería ético reproducirlo en otro cliente, ni por el tatuador, ni por el cliente inicial.

Una de nuestras grandes guerras es la de lidiar con la gente que pide diseños que han visto tatuados en Internet. En muchas ocasiones intentamos realizar un trabajo personalizado pero lo que entra por los ojos no entra por el raciocinio.


A mi misma, me ha pasado. He sentido esa intención de tatuar algún diseño de otro compañero o algún dibujo animado de moda que, al fin y al cabo, sigue siendo una apropiacion de la originalidad de otro artista, aunque en este último caso parece que se consiente más ya que los dos artistas no pertenecen al mismo campo.

 En ese caso, no hay mucho que hacer. Si un cliente quiere tatuarse a Homer Simpson, no tenemos que diseñar nada, por lo que ha surgido una gran tendencia de publicitar personajes de series y películas de moda, y el primero que los tatúe parece ser el triunfador. Es como un premio al cliente impulsivo.


Aún así, creo que esas tendencias deberían usarse como algo anecdótico y no como una norma a seguir cada vez que surja una moda.

Desde el punto de vista ético, animo a todos mis compañeros de gremio a negarse a reproducir los trabajos de otros compañeros. Si nadie lo hace, nadie lo pedirá. Hay que trabajar el estilo personal de cada uno y educar al cliente a buscar la exclusividad en cada obra.

Adié!

23 de septiembre de 2019

Una promo no es una oferta

En multitud de ocasiones, nos cruzamos con algún tipo de publicidad que nos invita a tatuarnos abarantando el coste del trabajo, pero voy a contaros la diferencia que hay, para mi, entre los diferentes tipos de anuncio.


 En mi opinión, una promo es una rebaja que corre a cargo del tatuador sacrificando el coste de su tiempo de trabajo para darle un empujón a un estilo concreto, unos diseños específicos o un momento de su carrera y, sin embargo, la oferta es prostituir tu esfuerzo, es devaluar su valor por debajo del mínimo, mercadillear y dar al cliente la impresión de que el precio casi lo pone su bolsillo, es permitir que te exijan y comparen diciendo que "algo" es caro.


Sé que hay diferentes opiniones acerca de todo esto, esta es la mia y considero que la diferencia es importante. También creo que dependiendo del punto en el que se encuentre cada tatuador, puede tomar la determinación de utilizar la estrategia que más le convenga, pero cuidado, puede jugar en tu contra en el futuro.


Acostumbrar a tu cartera de clientes a precios irrisorios que apenas cubren el coste de tu material, puede suponer un problema de cara a ir subiendo tus precios en relación al aumento de tu calidad. La gente es muy propensa a quedarse en su zona de confort y si afecta al bolsillo, más todavía sin valorar otra serie de elementos.


Pon tu precio a tu trabajo. El cliente está en su derecho de no tatuarse. Tú en el de no rebajar tu trabajo. Los malos clientes son aquellos que exigen mucho y pagan poco. Deshéchalos.

Adié!

16 de septiembre de 2019

Tatuar en casa

Todo comienzo es complicado, y más en una profesión que no está realmente regulada como otras con más consolidación en nuestra sociedad. Empezar en ella a día de hoy, es complicado sólo con el hecho de encontrar un espacio en el que poder meterte tu, tu equipo de trabajo y tu cliente.

Algunos tenéis la facilidad de poder hacerlo en casa, otros no. Para empezar en esto y si no tenéis un mentor y un espacio legal donde hacerlo, nuestra casa es la única opción y yo defiendo esta opción porque soy consciente de que no hay alternativas cuando coges una máquina por primera vez.

Cuando ya coges soltura, conoces tu manejo, la gente también va hablando de tu trabajo y empiezas a tener una cartera de clientes local, ahí es cuando debes intentar dar el salto a la busqueda de espacio legal.

A día de hoy, muchos estudios alquilan cabinas por horas o por pago mensual. Eso es lo que debes valorar y conocer de cara a meterte en esto, ya que tendrás que ser autónomo o negociar un contrato con el dueño.

¿Dónde comienza el problema y el intrusismo? El gran mal que arrastramos en España es la impresionante lista de exigencias que nos imponen a la hora de querer montar de manera legal un estudio. De hecho, cada comunidad autónoma tiene una normativa distinta y en la que a mi me atañe, Madrid, es de las más restrictivas a este efecto.

Hay muchas personas que llevan unos años decantándose por la opción de los "estudios privados" ¿Qué quiere decir esto? que son espacios LEGALMENTE adaptados pero que no tienen transito de personas externas. Es decir, solo puedes acceder al trabajo del artista mediante cita previa. esto NO ES INTRUSISMO. 


El instrusismo en la profesión está presente en todas aquellas personas que dedicandose de lleno y de manera "profesional" al mundo del tatuaje, deciden hacerlo en sus casas sin preservar medidas higienicas, sin el mobiliario adecuado tumbando a los clientes en un sofa o similar, sin un control legal de su actividad, sin los permisos pertinentes y obligatorios para ejercer, comprando material de mala calidad y haciendo destrozos a los clientes pero con una propaganda espectacular acerca de tu trabajo.

Esto, a lo único a lo que nos lleva es al desastre. Mala ejecución, tatuajes infectados, heridas cicatrizadas con queloide, cero responsabilidad sobre el trabajo, indefensión del cliente ante un problema... No me pronunciaré sobre el tema del diseño, ya que habrá de todo, quien haga lo que le trae el cliente, sea de otro profesional o no y quien haga sus propios diseños.


El problema de esto es que al final estamos entrando en una dinámica en la que el día a día de los estudios profesionales tiene un creciente porcentaje de arreglos y cover-ups más que de trabajos en limpio que es lo que todo tatuador desea hacer.

La cuestión es que todas estas personas que tatuan en casa y que consiguen clientes mediante la rebaja, el mercadilleo de la profesión, la mala práxis, etc... lo que consiguen es que no lleguemos nunca a ver el tatuaje como una profesión seria y respetable. Crean un flujo de clientes insatisfechos y con trabajos desastrosos que se conforman porque merecen lo que han pagado por ignorantes y eso, creo que debería cambiar en generaciones venideras. Ahorra y paga un buen trabajo.

Hace poco, llegó a mis oidos que ya hay un grupo de profesionales denunciando a tatuadores que ejercen en casa. No poseo mayor información ni sé como presentan semejante litigio para demostrarlo, ya que es muy complicado. La guerra ha comenzado.

Adié!

11 de febrero de 2019

La salud de la espalda del tatuador

Ya tratamos con anterioridad el tema de la salud de la espalda. En esta ocasión enfocaré esta entrada directamente a las personas que, debido al malestar que con los años podéis empezar a notar, puede extenderse a la espalda y también hacia las piernas.

En mi caso personal, el dolor me comenzó en el culo. Si, literalmente en el culo, a 2 centimetros a la derecha de la rabadilla, os podéis imaginar las sesiones de fisio... No tengo una razón específica del estilo: me caí de culo y me hice daño...

El desgaste, la falta de trabajo muscular, las malas posturas... Todo cuenta y, a pesar de que yo si hago deporte desde hace 4 años, no estiro después de tatuar, cruzo las piernas mientras trabajo, ¡ah! y conduzco ladeada.

Poned mucha atención a vuestra espalda porque, aunque no lo parezca, es una de vuestras herramientas básicas y hay que cuidarla. Yo decidí comprarme una silla que me ayudase con la postura al trabajar, fue esta:

Es un asiento ergonómico que favorece mantener la espalda recta e impide cruzar las piernas. Aún así, por vuestro bien a largo plazo, cuidad de vuestra espalda, estirad, salid a andar, hacer ejercicio, cuidad las posturas y bebed mucha agua.

Adié!

23 de mayo de 2016

Los suspiros de un tatuador

A pesar de lo romántico del título, en esta entrada quiero aclararos un sencillo gesto que los tatuadores realizan con regularidad y que en muchas más ocasiones de las que os podéis imaginar se malinterpretan hasta límites abismales.


Por si no lo sabíais, los francotiradores en su adiestramiento realizan una serie de entrenamientos para aprender a controlar el movimiento del cuerpo al respirar, puesto que en ello estriba la posibilidad de acertar o fallar en el tiro. Os dejo una página con ejemplos:


Cuando un tatuador se inclina a pinchar tu piel, segun la complejidad del trazo y la zona a tatuar, también continene la respiracion o la reducen para que ello no altere su pulso. ¿Qué produce esto? Que el profesional cuando lleva un rato tatuando pare de vez en cuando a suspirar ya que su cuerpo le está demandando una cantidad de oxígeno necesario.





¿Qué percibe el cliente? Que su tatuador se aburre, que no le gusta el trabajo que le esta haciendo o que presenta desgana. Esto influye en el malestar del cliente, aumenta su tensión porque cree que el profesional no esta cómodo y puede afectar al resultado y a que se lleve una impresión que en absoluto es real.

Si vuestro tatuador suspira, tecnicamente es por esto, o porque tal vez esté enamorado.

¡Buen día!


4 de abril de 2016

Tatuadores sin tatuajes

Muy a menudo en nuestro estudio hay clientes que plantean una de las preguntas estrella: y ¿el chico que tatúa no tiene ningún tatuaje?

La pregunta que automáticamente surge en mi cabeza es: ¿acaso tiene que estarlo para demostrar que es un profesional?

Mi jefe es una persona que en cuanto al diseño de su cuerpo ha sido muy moderado, decidió tener dos buenos tatuajes de la mano de Robert Hernandez y, hasta el momento, no ha querido tener más. Lleva 18 años en la brecha, tatuando mañana y tarde y recibiendo siempre muy buenas críticas pero en multitud de ocasiones se le ha juzgado por no cumplir el canon estético de ir ultratatuado.

Tatuaje de Robert Hernandez

Considero (y espero que los que leáis esto también) que, no por ser tatuador tienes que ir hasta arriba de tinta o de modificaciones corporales. Eso depende de cada uno, gustos y ganas, y no por ello eres mejor o peor profesional.

También existe la creencia de que es necesario autotatuarse para saber el dolor que inflinges a los demás y sin embargo es algo que no tiene porque estar estrictamente ligado puesto que el umbral del dolor es diferente en cada persona. En cuanto a coger sensibilidad con la aguja, tampoco creo necesario autoflagelarse para saber que estar tatuándole el hueso a alguien. Esas cosas se aprenden con la experiencia, con el tacto, viendo los resultados, las curaciones...

Kat Von D
Cada piel también es un mundo, algunas son como la mantequilla y otras oponen una resistencia increible a ser atravesadas por la aguja. Desde mi experiencia, no es necesario cumplir el estereotipo de tatuador para hacer un trabajo excelente. ¿o es que los cirujanos se diseccionan a ellos mismos?

Buen día!

8 de febrero de 2016

"Quiero hacerme un tatuaje"

Cuando aparece alguien por la puerta del estudio, las frases más habituales suelen ser: quería hacerme un tatuaje, vengo a pedir presupuesto y fecha...

Pero cuando mi pregunta es: ¿en qué idea has pensado para tu tatuaje?
Y la respuesta es: no lo se... TENEMOS UN PROBLEMA.


Yo no puedo decidir por ti ni la razón del tatuaje, ni la zona del cuerpo ni lo que te quieres hacer. Te aconsejaré, te mostraré libros y dibujos, buscaremos por internet, te mostraré en qué zonas puede ser más óptimo hacerlos, pero no puedo elegir por ti.


Vete a casa o a un parque, siéntate, analiza qué es eso que quieres estampar en tu piel para toda la vida y que tanto te representa y despúés dímelo y yo te ayudaré hasta dar con lo que más te guste.


Buen dia!