11 de febrero de 2019

La salud de la espalda del tatuador

Ya tratamos con anterioridad el tema de la salud de la espalda. En esta ocasión enfocaré esta entrada directamente a las personas que, debido al malestar que con los años podéis empezar a notar, puede extenderse a la espalda y también hacia las piernas.

En mi caso personal, el dolor me comenzó en el culo. Si, literalmente en el culo, a 2 centimetros a la derecha de la rabadilla, os podéis imaginar las sesiones de fisio... No tengo una razón específica del estilo: me caí de culo y me hice daño...

El desgaste, la falta de trabajo muscular, las malas posturas... Todo cuenta y, a pesar de que yo si hago deporte desde hace 4 años, no estiro después de tatuar, cruzo las piernas mientras trabajo, ¡ah! y conduzco ladeada.

Poned mucha atención a vuestra espalda porque, aunque no lo parezca, es una de vuestras herramientas básicas y hay que cuidarla. Yo decidí comprarme una silla que me ayudase con la postura al trabajar, fue esta:

Es un asiento ergonómico que favorece mantener la espalda recta e impide cruzar las piernas. Aún así, por vuestro bien a largo plazo, cuidad de vuestra espalda, estirad, salid a andar, hacer ejercicio, cuidad las posturas y bebed mucha agua.

Adié!