9 de septiembre de 2019

La inversión inicial para ser tatuador

Cuando por fín decides invertir en tu aprendizaje como tatuador hay una serie de cuestiones que hinundan tu cerebro en un primer momento que debes tener en cuenta:
- qué hago
- dónde lo hago
- cuánto cuesta

Como ya he comentado en alguna ocasión, yo me siento una afortunada ya que aprendí dentro de un estudio formando parte de la profesión y se que es una situacion poco común y muy difícil de encontrar en los tiempos que corren.

Hace años, se podía tener aprendices mirando y limpiando material que pagaban su enseñanza con ese tipo de quehaceres. A día de hoy esa actividad es ilegal ya que no puede hacer una persona ejerciendo el trabajo que sea (por insignificante que parezcan sus funciones) sin un contrato o papel legal firmado por ambas partes, es por ello que se rechaza a tanta gente a diario que viene a preguntar por un puesto de aprendiz.

Actualmente, las vías de aprendizaje son pagarse un curso totalmente desmesurado en precio y calidad o aprender de manera autodidacta gracias a Internet y cometer alguna que otra serie de crímenes en pieles ajenas.

Al margen de mi opinión ética sobre como iniciaros en este complejo gremio, voy a centrar mi exposición en lo que nos atañe en el título: la inversión económica.

Para empezar es básico hacerse con una máquina,  una fuente, un clip cord, un pedal, agujas, tinta, vaselina, guantes, plastico, papel de cocina, caps, y por supuesto, piel.

¿Por cuánto dinero podríamos conseguir todo esto? 60€ Asequible ¿verdad? Permitidme que os diga que para vuestro bolsillo es la bomba, pero para vuestro aprendizaje y futuras pieles, es un gran error. La globalizacion y las páginas de venta por Internet han conseguido que todas las profesiones devalúen su calidad pagando al proveedor más barato.


Y pensaréis: bueno, para empezar no me voy a comprar una máquina de 500€ porque a lo mejor no me gusta tatuar y lo dejo, y claro, luego esa inversión me la como...

Efectivamente amigos, no voy a recomendaros que os compréis una Inkjecta como primera máquina porque sería como sacarse el carnet de conducir con un Ferrari, pero tampoco os recomiendo en absoluto comprar kits de tatuaje en páginas chinas (o no chinas, es la misma porquería).


Lo que os recomiendo es que busquéis tiendas físicas de supplys en vuestra ciudad y os hagáis con un kit sencillo pero con garantías, una máquina que si no te funciona o no sabes usar, el vendedor sepa decirte el porqué.

Por supuesto la inversión sube considerablemente, estaríamos hablando de una inversión inicial de 300€. ¿No creeis que merezca la pena ese gasto para ser tatuador? Entonces acabáis de contestaros vosotros mismos: esta profesión no es para ti.

En cuanto al aprendizaje, la via del curso te costará alrededor de 3000€ y te darán un kit de tatuaje chino que no vale ni para poner de adorno. Actualmente, ya hay tatuadores dando cursos en los que te entregan un kit adecuado para un aprendiz y de mayor calidad, cosa que pueden permitirse todos los centros que dicen enseñar a tatuar con la barbaridad que cobran.

La otra vía es el autodidactismo, que si eres espabilado y organizado puedes encontrar cursos en Youtube sobre gente que enseña a tatuar, pero creeme, en algún momento del camino te hará falta un profesional al que preguntarle dudas y eso es algo que se complica dependiendo exclusivamente de ti y de tus contactos.


Lo sé, no lo pinto bonito ni fácil, pero es que no lo es. El esfuerzo puede llevarte desde empezar en casa hasta trabajar en un gran estudio con reputación. Pero si tu objetivo es solo el dinero o ganar lo máximo posible gastando en material lo mínimo, se reflejará en tu calidad y eso lo ve el cliente.

Dedicale tiempo y esfuerzo a todo aquello que ames.
Adié!

11 de febrero de 2019

La salud de la espalda del tatuador

Ya tratamos con anterioridad el tema de la salud de la espalda. En esta ocasión enfocaré esta entrada directamente a las personas que, debido al malestar que con los años podéis empezar a notar, puede extenderse a la espalda y también hacia las piernas.

En mi caso personal, el dolor me comenzó en el culo. Si, literalmente en el culo, a 2 centimetros a la derecha de la rabadilla, os podéis imaginar las sesiones de fisio... No tengo una razón específica del estilo: me caí de culo y me hice daño...

El desgaste, la falta de trabajo muscular, las malas posturas... Todo cuenta y, a pesar de que yo si hago deporte desde hace 4 años, no estiro después de tatuar, cruzo las piernas mientras trabajo, ¡ah! y conduzco ladeada.

Poned mucha atención a vuestra espalda porque, aunque no lo parezca, es una de vuestras herramientas básicas y hay que cuidarla. Yo decidí comprarme una silla que me ayudase con la postura al trabajar, fue esta:

Es un asiento ergonómico que favorece mantener la espalda recta e impide cruzar las piernas. Aún así, por vuestro bien a largo plazo, cuidad de vuestra espalda, estirad, salid a andar, hacer ejercicio, cuidad las posturas y bebed mucha agua.

Adié!

14 de enero de 2019

Tintas veganas

Os dejo el artículo de Laura Ávila, de Desideratum Tattoo Studio (BCN).

La práctica del veganismo no solo ha calado en la alimentación, la moda o la belleza. En realidad, este estilo de vida en el que se rechaza la explotación animal – tanto como producto de mercancía, de consumo o de objeto de testeo – supone una actitud que puede llegar a abarcar cualquier ámbito que nos rodee. En el mundo del tattoo, no podía ser menos: La tinta vegana ha llegado también a los estudios de tatuaje.

Gran parte de la tinta que llevamos en nuestra piel está formada de componentes de origen animal. ¿Sabías que el negro, el pigmento de color más utilizado en los tatuajes, está creado a partir de la quema de huesos de animales? Ante este nuevo contexto, muchos de los artistas tatuadores veganos o vegetarianos han querido llevar su filosofía de vida también a su propio estudio, utilizando tintas vegetales, utilizando tintas creadas con glicerina vegetal o sintética en vez de la glicerina tradicional, que ha sido creada a partir de la extracción de grasa animal.

En efecto, existen alternativas a la tinta de origen animal para poder tatuarnos respetando nuestro estilo de vida. Pero, realmente ¿se consiguen los mismos resultados? ¿Debemos siempre responder en todos los ámbitos de nuestra vida a la solución veggie?


PROS: Sin duda, la principal ventaja de la tinta vegana o vegetal es la de ser una opción más respetuosa y natural – tanto para nuestro cuerpo como para el medio ambiente. También, su carácter hipoalergénico hace que el cuerpo las asimile mucho mejor y supongan un menor riesgo para nuestra salud que la tinta mineral.


CONTRAS: A diferencia de las tintas minerales, las vegetales tienden a decolorarse más rápido ya que migra más fácilmente. Esto implica tener que repasar el tatuaje con una mayor frecuencia. A su vez, al ser más naturales, los colores son menos vivos e intensos. También, como decíamos anteriormente, el cuerpo las asimila más rápido, pero esto también significa que, en caso de que ya exista una alergia o infección, la transmisión será también más rápida y directa.

TÚ DECIDES
La diferencia de una tinta mineral a una vegetal es bastante clara; mientras que una responde a una ética de vida particular que, hasta hace poco ni siquiera se había planteado; la otra ofrece unos resultados mucho más duraderos y visibles. La elección final dependerá de nuestras prioridades. ¿Prefieres ser fiel a tu estilo de vida incluso a la hora de hacerte un tatuaje o prefieres colores más vivos y duraderos en tu piel? Piensa bien de qué manera quieres dejarte huella. Al fin y al cabo, será para toda la vida.

17 de diciembre de 2018

Softap, microblading, handpoke y tebori

La técnicas ancestrales que ahora vuelven como tendencia de trabajo son lo que nos permite conocer el origen de nuestra profesión y su evolución.

En la actualidad, existen personas que por tradicion han seguido tatuando como lo hacían sus ancestros hace siglos. Por el contrario, en otras zonas del planeta, tanto máquinas como técnicas han ido avanzando hasta el punto de otorgarnos más obras de arte que trabajos con un fin curativo o protector.


Hoy voy a explicaros la diferencia entre los 4 nombres que he puesto en el titulo a pesar de que a priori puedan parecer lo mismo.

Tebori: el tatuaje tradicional japones. onsta de un palo al que se le atan unas agunas a continuación del mismo y a base de estocadas se va introduciendo la tinta en la piel.


Handpoke: este tipo de técnica proviene mayormente de la punción con una aguja de una manera más vertical, por ello las agujas no se atan al palo de la misma manera que en el tebori, sino en perpendicular.


Microblading: esta técnica se está comercializando mucho en el mundo de la estética para hacer trabajos en cejas pelo a pelo mayoritariamente. Consiste en coger una especie de boli en el que se ponen unas agujas especiales dispuestas en diagonal.



Softap: es lo mismo que el microblading con la diferencia de que esta empresa nació en 1988 y el microblading en 2010. Por supuesto siempre vas a encontrar a alguien que te diga que son técnicas diferentes, pero creeme, no lo son.

El auge de este tipo de tatuajes menos invasivos sin máquina ha crecido estos años para eliminar del proceso esa parte tan traumatica para la piel con un motor sonando de fondo, sobretodo en lo que al mundo de la estetica facial se refiere. Obviamente la duración, depuración del trabajo y posterior deterioro nada tienen que ver con los trabajos hechos a máquina.

En ti estriba la decisión de llevar un tatuaje con acabado moderno o uno con un enfoque más tradicional y menos pulido.

Adié!

10 de diciembre de 2018

El acabado de un tatuaje

Son muchos los factores determinantes para que un tatuaje curado quede bien. No todas las personas tenemos el mismo tipo de piel, pasamos por las mismas circunstancias a la hora de curar el tatuaje ni podemos pretender que nos quede igual que a nuestro vecino.

"Es que mi tatuaje tiene calvas porque se me ve el poro". He oido muchas veces esta frase de algun cliente y se que parte de una mezcla de preocupacion e ignorancia que suelo resolver con un poco de teoría sobre la piel.

Cuando miras tu brazo y ves cómo salen todos los pelitos, ves un ejemplo a gran escala de lo que significa tener poros rellenos de algo. Al tatuarte, no es ni más ni menos que rellenar poros de tinta, los cuales van a intentar desecharla al ser un cuerpo extraño, pero la parte que no puedan expulsar, será lo que conforma tu tatuaje.

Debes imaginar esos poros como vasitos que están unos pegados a otros en los cuales quedará mayor o menor cantidad de pigmento imperceptible a la vista, pero es inevitable que la piel tenga poros sin tinta puesto que necesita respirar y nuestro sistema inmune se encarga de eliminar la tinta necesaria para ello.






Este ejemplo que os pongo aquí arriba, no es un tatuaje mal hecho, es un tatuaje curado perfectamente con su diseño impoluto y sus poros, porque somos humanos, no folios satinados.

Así que si vuestros tatuajes tienen poros, no os preocupéis, es normal. Si tuviese calvas de tinta sería otro cantar.

Adié!

3 de diciembre de 2018

Tatuajes sobre cicatrices

En muchas ocasiones encontramos personas orgullosas de sus cicatrices o que al menos no les importa que estén donde están. Pero hay veces que esas cicatrices no quieren ser recordadas.

Los tatuajes sobre las cicatrices son una opción, pero no harán que desaparezca el relieve en caso de que lo tengan.

Lo que tenemos que tener en cuenta antes de realizar un tatuaje sobre piel cicatrizada, es que la herida lleve cerrada al menos un año. Además de ello, habrá que valorar el estado de la cicatriz, si está dura, si tiene color, o si es muy profunda.


En cuanto al diseño del tatuaje, dependerá de dos factores: la profesionalidad y visión del tatuador para hacer un trabajo que disimule casi por completo la herida, y por supuesto, el gusto del cliente que siempre tendrá que ser flexible dentro de las posibilidades artísticas.

Los cuidados para este tipo de trabajos son los mismos que para un tatuaje sobre piel sana, pero habra que ser algo más insistente con la zona para que esté siempre hidratada y no tire tanto.

Ante todo, el mayor consejo es buscar a una persona que sepa hacer este tipo de trabajos y que se comunique bien con el cliente para barajar las posibilidades.

Adié!

8 de octubre de 2018

Tatuar en estudio profesional

Cuando estás arrancando en esta profesión, encontrar un espacio en el que poder empezar a desarrollar tu técnica teniendo en cuenta el margen de error de un aprendiz, es una odisea.

Como no tienes experiencia, no te dan la oportunidad y como no te dan la oportunidad, no coges experiencia. Así que al final lo que se estila es buscarse la vida, en ocasiones de la peor manera para preservar la higiene, la facilidad de maniobra para ambos (tatuador y cliente) y la comodidad.

Por supuesto también hay que pensar en la inversión inicial en material, pero sobretodo en conocimientos. Si no tienes la suerte de aprender de alguien que se dedique a ello y tenga facilidad como mentor, te tienes que buscar la vida o pagar uno de esos cursos tan caros de tatuador que son un auténtico timo.


Aprender de manera autodidacta es cada día más fácil con Youtube pero también hay cosas que solo se aprenden con experiencia y puede que pases por un par de cagadas para ello... Y las cagadas en esta profesión son algo para toda la vida...

Cuando te metes en estudio, tienes que tener en regla una serie de cosas ya que estás dando la cara en nombre de una empresa, la cual puede ser denunciada si hay alguna negligencia. Por regla general un estudio te exigira ser autónomo, tener un seguro de responsabilidad civil, tendrás que pagarte un gestor que te lleve las cosas y tendrás que pagar un alquiler por tu cabina o un porcentaje por trabajo (cada estudio lo negocia de una manera).


Si te pones a sumar, si inviertes en publicidad, si sacas tiempo para mover tus redes sociales, diseñar, darte a conocer, conseguir llegar al público con lo que te gusta hacer y sobretodo, darles el resultado que buscan, estás dentro. Pero prepárate, no va a ser un camino fácil...

PD: tu primera máquina siempre será un lapiz.

Adié!

1 de octubre de 2018

Tatuajes sobre lunares, por qué no

Da rabia tener que rodear un lunar con la aguja, tanto para el tatuador, como para el tatuado. Y si además eres de esas personas que tienes tantos que los artistas directamente deshechan la zona, más rabia aún.

Pero esto tiene una explicación: no es que no sea piel tatuable, es que pueden derivar por propia naturaleza en un melanoma y la incapacidad de visibilidad que impondría la tinta, supone un gran riesgo a la hora de detectar los malignos.


Incluso personas libres de cáncer de piel generado a raiz de un lunar, se les recomienda no volver a tatuarse más por peligro a que salga otro lunar nuevo en una zona tatuada y no sea posible detectarlo a tiempo.

Esta es la sencilla y preventiva explicación.

Adié!